sábado, 2 de marzo de 2013

Lo más importante de las cartas son las posdatas

El frío de la calle entumecía mis huesos, volviéndolos de cristal, haciéndome pensar que cualquier golpe podría destruirlos. Los labios se me desgarraban, y las manos iban cogiendo un color violáceo. Había quedado en el café de la esquina con mi gran amigo Javi. Nos conocíamos desde hace muchos años, y teníamos una relación de esas que se ven en las películas. Y hace unas horas me llamó para quedar donde siempre. Noté en su voz que algo iba mal.
Abrí la puerta del café y una oleada de calor me relajó los músculos, y noté cómo la sangre volvía a recorrer mis minúsculas venas. Lo vi a lo lejos, pegado a la ventana, mirando hacia el horizonte. Cuando me vio le cambió la cara. 
-¿Has visto el frío que hace? – preguntó él mientras se levantaba y me daba un abrazo.
-¿De dónde crees que vengo? – dije mientras intentaba soltarme de sus brazos. Siempre hacía como que era un exprimidor y yo una naranja. 
-Jajajaja Para mí que el frío te vuelve más antipática de lo normal chica – me dijo mientras me agarraba la nariz y hacía como que me la robaba. Me quité el abrigo y me senté.
-Devuélvemela – dije mientras me rascaba la nariz. Siempre me picaba la nariz, y más aún si me la tocaban, teniendo que rascármela a toda costa. Y él lo sabía.
Nunca es tarde para que te quedes.

- Ni pensarlo. Primero dime lo que te pasa y luego ya veo si la libero del secuestro – me dijo.
-¿A mí? Fuiste tú el que me llamó con aquel tono melancólico. – dije mientras llamaba a la camarera.
- Es que estaba picando cebolla, y lloraba su muerte – dijo mientras se estiraba completamente en su silla. Sus piernas ocupaban todo el espacio debajo de la mesa.
- Ya te dije que cogieras unas gafas de bucear, que así no te pican. O pícalas debajo del agua – la camarera se acercó, nos tomó nota y volvió por donde había venido.
-Tengo una reputación que mantener. Por cierto, ¿desde cuándo te has vuelto tan ama de casa? – me preguntó.
-Supervivencia – dije. Él creía que no me daba cuenta, pero sabía que me estaba cambiando de tema para que no lo abordara con la gran pregunta:
-¿Qué te pasa? – dijimos los dos a la vez. Empezamos a reírnos. Nos encantaba que estuviéramos siempre pensando igual. Y más cuándo coincidíamos en cosas tan absurdas como aquella.
- Venga, yo primero y luego tú – dijo él.
-Hecho – contesté. 
- Me han dado la beca. Me voy a vivir a Alemania – dijo con una mezcla entre alegría y tristeza.
-¡¿En serio?! – Me levanté y le abracé – ¡¡Eso está genial Javi!! Sabía que te la darían. – esta vez fui yo la que hizo lo del exprimidor. No entendía por qué él seguía triste.
De pronto, un montón de recuerdos pasaron fugaces por mi mente. Todas las locuras, todas aquellas noches filosofando sobre la vida, todas aquellas risas en los momentos más inoportunos, todas los días de sol y de lluvia, todo. Todo eso se acabaría.
-Seguiremos igual que siempre – dije leyéndole la mente. – No cambiará nada. Además, con tantos exámenes que teníamos era como si vivieras en otro país.
-Ya, pero picarte a distancia no es lo mismo. No puedo ver los morritos de enfadada que pones siempre – Dijo mientras se cruzaba los brazos y apretaba los labios, imitándome. – Mmmm… morritos. 
-Idiota, yo no hago eso. – contesté.
-Anda no, enana. – me dijo, y los dos nos levantamos a la vez. Nos abrazamos. Iba a echar de menos esos abrazos. Y convertimos aquel abrazo en una promesa silenciosa. Y no la dijimos en alto, para que se cumpliera. 

PD: Y  se cumplió.
Luna Plateada

16 comentarios:

  1. Me ha emocionado, jo :'(
    El nombre del chico, lo que le ocurre, TODO me recuerda a él...
    Buf... La de casualidades que podemos encontrar en la vida, eh..
    Aún así, ¡la entrada ha sido preciosa! ¡Un beso muy muy muy grande! <3

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Las casualidades no existen, todo pasa por algo. Y muchísimas gracias Leo.
      Otro beso para ti.

      Luna Plateada

      Eliminar
  2. ¡Qué bonita la relación entre los dos! :)
    Y tus finales siempre me han gustado, me haces sacar varias historias desde un punto jaja
    Muy buena tu entrada, besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, a veces creo que es más valiosa una amistad verdadera que un amor. A veces.
      Y muchas gracias, creo que los finales son muy importantes.
      Muchas gracias Soudy.
      Besos.

      Luna Plateada

      Eliminar
  3. Qué bonitas son las amistades verdaderas :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Más que bonitas. Muchas gracias por comentar, Ojizarka.
      Un abrazo.

      Luna Plateada

      Eliminar
  4. Tus historias tienen una prosa muy fluida.
    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Natalia.
      Saludos.

      Luna Plateada

      Eliminar
  5. Bella historia, Luna.
    Buen comienzo de semana.
    Bsss

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Auroratris. Siempre es un placer que me comentes.
      Buen comienzo de semana para ti también. Besos.

      Luna Plateada

      Eliminar
  6. Luna plateada, cuanta hermosura en en tan pocas palabras, yo Auri me pregunto porque hoy me a dado por ir preguntándole a la gente si creía en las casualidades, y lo primero que veo al leerte, es una respuesta tuya sin necesidad de preguntártelo. Que coincidencia tan maravillosa ¿verdad?
    Dejando a parte ese tema, el texto es precioso. Si, tienes toda la razón, las posdatas son lo mejor, pueden hablar de cualquier osa, y a mi siempre me a gustado lo inesperado. A mi me dijeron una ves, que dos almas que se quieren no la separan ni viento ni mar. Y en este caso, se ve que es cierto.
    Besossss!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Auri. Respecto a lo de las casualidades, yo creo que no existen. Te recomiendo que veas "El Efecto Mariposa" (si no la has visto ya), y va un poco de cómo todo está unido, de una manera o de otra. Nada pasa por casualidad.
      Creo que hay amistades que son más valiosas que un amor. Y bueno, si la amistad es verdadera nunca se separarán. Esta es una de esas relaciones.
      Muchísimas gracias, en serio Auri. Me encantan tus comentarios.
      Besos.

      Luna Plateada

      Eliminar
  7. Me encanta! Es hermoso cuando hay una conexión así de fuerte, única y especial entre dos personas; que las promesas ni necesitan decirlas, ta las saben. Me encanta como escribes!

    Un abrazo ♥

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que las promesas son como los deseos, si las dices en alto, no se cumplen. Además, son solo palabras, lo que importan son los hechos.
      Muchas gracias Geraldine.
      Otro abrazo para ti también.

      Luna Plateada

      Eliminar
  8. Me gusta que las promesas que se dicen en voz baja se cumplan. He llegado a pensar que la mayoría de ellas no se cumplen porque para como en los deseos, que si los dices en voz alta, pierden la magia. :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ha sido demasiada casualidad. Justo comenté arriba lo que dijiste sobre los deseos y las promesas. Vaya coincidencia. Y bueno, pues eso, estoy totalmente de acuerdo contigo.
      Muchas gracias por comentarme Luz de Luna.
      Un beso.

      Luna Plateada

      Eliminar